Debido a que la intervención temprana es la clave del mejoramiento en los niños autistas, no hay tiempo que perder si se sospecha de un retraso en el desarrollo. Lo primero que debe hacerse es lograr orientación profesional que pueda indicar el cuidado desde el mismo inicio de la enfermedad. Algunas veces esta acción se demora. En segundo lugar, debemos obtener conocimientos acerca de la naturaleza de estos desordenes, así como las causas potenciales y su prevención. Los cambios dietéticos y suplementos nutricionales pueden considerarse incluso antes de que se realicen las evaluaciones formales del diagnóstico. Por último, manténgase actualizado acerca de los últimos acontecimientos sobre la enfermedad. A veces estos pueden provenir no precisamente de fuentes médicas, pero siempre los grupos de apoyo y recursos de la web son fuentes saludables de validez. |